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Así Funciono La Dinámica Del Mercado Energético En El 2018

Así Funciono La Dinámica Del Mercado Energético En El 2018

Al analizar el mercado de energía eléctrica por segmento, se observa que, tanto el regulado (68% del total de la demanda), como el no regulado (el 32% restante) presentaron desempeños favorables con respecto a lo registrado un año atrás.

En el mercado regulado (compuesto por los hogares y pequeños negocios), la demanda de energía creció un 2,6% anual en lo corrido del año a noviembre de 2018 (vs. 1,7% un año atrás). Lo anterior sería resultado de la recuperación del consumo de los hogares (2,8% anual proyectado en 2018 vs. 1,8% en 2017.

Por su parte, la demanda de energía no regulada mostró una expansión de 4,8% en lo corrido del año a noviembre de 2018 (vs. -0,1% de un año atrás). Lo anterior obedece a la mayor demanda de los sectores de: i) minas-canteras (24% del segmento no regulado), con incrementos del 10,8% anual en dicho período (vs. 1.9%), industria (44% del segmento no regulado), con crecimientos del 2,4% anual (vs. -1,1%), en línea con el mejor desempeño de la producción manufacturera (+1,8% proyectado en 2018 vs. -2% en 2017). En este último punto, cabe destacar el alto poder predictivo de la demanda de energía como indicador líder de la producción manufacturera.

Es importante señalar que la capacidad de reserva en generación eléctrica con la que cuenta actualmente Colombia permite tener un elevado grado de confiabilidad en el suministro (incluso ante situaciones de estrés hidrológico). De hecho, la capacidad total de generación bordea los 17.000MW (concentrada en un 65% en fuentes hídricas), superior a los 10.000MW de demanda.

Dicho esto, la demanda eléctrica estaría expandiéndose un 3,5% en 2018, alineada con el 3,1% que proyectaba la Unidad de Planeación Minero-Energética a comienzos del año anterior. Al margen de este repunte en la demanda eléctrica, se han registrado cuantiosos incrementos en los precios de la energía eléctrica. En efecto, este fue uno de los rubros con mayor inflación en 2018 (8,8% anual), impulsado por factores que restringieron la oferta.

Allí se han visto afectadas las modalidades de:

  • Contratos de largo plazo, previendo un eventual déficit de energía eléctrica hacia 2021-2022 por el retraso en la entrada en operación de la Central Hidroeléctrica de Ituango (Hidroituango);
  • Bolsa de energía, por la materialización del Fenómeno de El Niño (de intensidad moderada), disparando el llamado “costo de restricción” por recurrir a la generación térmica cuando no se puede atender la demanda desde el recurso hídrico.

Incluso, comercializadores-distribuidores que no estaban apropiadamente cubiertos y habían adquirido energía del proyecto de Hidroituango para 2018-2019 se estarán viendo forzados a adquirir energía en bolsa (con acentuados sobrecostos) para no incumplir con el suministro.

Resulta entonces paradójico que el país tenga una “falsa idea” de que los elevados costos energéticos de Colombia provienen de excesos de demanda por estos, cuando en realidad solo hasta ahora se está viendo una recuperación de esta, tras un período prolongado de postración en dicha demanda por cuenta de la crisis industrial que ha vivido el país.

Fuente: LaRepublica.co

Edición: Comunicaciones VATIA SA ESP

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